lunes, 15 de enero de 2007

Escala Richster

En el blok de la cocina anoto: comprar agua y leche. Y subrayo: urgente. Como si hiciera falta. Como si fuera una palabra que necesita ser subrayada.
El living, un domingo a la noche, es un terreno en el que acaba de terminar una batalla silenciosa entre los objetos y el tiempo. Un pequeño terremoto cuya vibración desplazó imperceptiblemente algunas cosas de lugar. Más tarde, de modo aparentemente inexplicable, todo comienza a caer por la fuerza de su propio peso. A romperse. Camino, entonces, entre escombros. Arena de la plaza que no me decido a barrer nunca, cubos de madera con letras impresas en negro, muñequitos de fisher price, playmobiles, barbies, pequeños ponies, los diarios del sábado y del domingo con sus respectivos suplementos culturales abiertos por la mitad, platos con resto de polenta, zapatillas, ropa en general, libros, cuadernos con anotaciones, marcadores, pinceles, temperas, atados de cigarrillos y ceniceros con restos de cenizas. Esquivo como puedo la contundencia del desorden. Hago serios esfuerzos por no empantanarme.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Ex: su posteo del día tiene otro carácter... menos pum para abajo, y eso me gusta.
aun limpiando mi cuerpo de las drogas fuertes, la saludo.

Anónimo dijo...

lindo, lindo, lindo post!

Vir dijo...

Que suerte tenerlo acá, risueño!

Anónimo dijo...

la suerte es mía.