martes, 23 de enero de 2007

Horizontal versus vertical

Un temblor en las manos
parecido al temor o a la resaca. El cuerpo
aterido de dormir enroscada. Despertar y advertir
cómo los músculos se han ido
crispando, junto
con tu
fuerza de voluntad.
Acalambrada. Te
vaciás mirando
el techo. Sos
un recipiente imperturbable. Una estatua
boca arriba. Podrías
quedarte así durante
horas. Sin testigos. Nadie
que juzgue tu inmovilidad. Tu no
querer ser-estar. La extrañás tanto
que podrías llorar. Al tiempo
que querrías
dilatar su ausencia.
Te da miedo.
( ¿Cómo
se hacía? ¿Soy
capaz? ¿Cómo hacerle
un lugar entre la desazón, el miedo
y la incertidumbre
a la habilidad para cantar canciones, tener
paciencia y preparar puré? ¿Confiar
en el instinto? ¿En que algo
indefinible se active
llegado el momento?). Entumecida,
te levantás de la cama y vas
hacia el espejo. Te preguntás
quién será
la de los ojos
hinchados. El dispositivo
sigue funcionando, pero vos
sos el engranaje defectuoso. Tus
huellas son invisibles.
Lo sabés.
De todas formas, unas
horas después, salís
a la calle.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ay amiga EX,yo aquí, esperando que se haga presente la fumigadora estrella que nos es esquiva,usted sabe, a perro muerto pulgas desatadas, planean comernos en el piso de arriba del castillo.Deporte, apoyo los pies desnudos,corren presurosas por mis piernas las atrapo,nueva frase de Fidel,¡pula mala!,¡pula mala!Me parece que voy a profundizar en los caminos del alcoholismo así definitivamente se me tergiversan las realidades y dejo de preocuparme.v

Vir dijo...

No! Amiga! No sucumba! Ni a las pulgas ni al alcohol!! Todo tiene arreglo. (Y mire quién se lo dice)

Anónimo dijo...

¡Estashó el verano!

lachica dijo...

pero sí que su pudín estaba muy rico, o no? eso no la colma aunque sea por un rato? y el dancing? el dancing tampoco? qué picardía.

Vir dijo...

Si, claro! Si la pasé bomba!! Esto es otra cosa. Otra cosa.